Me acerco a la fragua de tu cuerpo,
sin manos.
Una niebla cubre tu rostro,
un velo que rasgo y beso.
Está hecho de nubes y tiempo.
No huyes,
me desafias.
"Tus fresas magulladas" me llaman,
se entregan.
El caldero donde hierven los sueños
sale a tu encuentro cada día.
Chuchos
Hace 2 meses
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